lunes, 17 de noviembre de 2008

UNA HISTORIA DE SUPERACIÓN PERSONAL: EL JUGADOR DE BASKET KARL ENGLISH.




La revancha de Carl

El escolta del Kalise lidera al equipo canario tras superar una dura historia familiar

"Se puede superar cualquier circunstancia si pones empeño en ello", dice English

HÉCTOR M. GARRIDO - Madrid - 17/11/2008


Dicen de Carl English (St John's, Canadá, 1981) que es un tipo extravertido, pero suena tirante al teléfono. "Es el cansancio", se excusa el escolta del Kalise Gran Canaria; "fui padre hace una semana y en diez minutos me voy con mi esposa al médico". Su tiempo, dice el baloncestista, tendrá que dividirse este año entre su primogénito, Ryder, y el club canario, donde, en su segunda temporada, ha explotado. Lleva 19,2 puntos de media por partido y le ha empujado al liderato con el Tau.


Pero enfocarse en el baloncesto no es una novedad para Carl. De hecho, puede que su fijación por este deporte le haya servido de reactivo vital. "Creo que todo ocurre por algún motivo", explica English; "y las desgracias que te ocurren en el pasado, extrañamente, te hacen más fuerte". Lo cierto es que la vida le abofeteó demasiado pronto. Cuando tenía cinco años, sus padres murieron abrasados en un incendio casero. Sus cuatro hermanos y él se salvaron gracias a que el mayor les sacó por una ventana trasera. "No lo recuerdo muy bien y tampoco me agrada revivirlo", cuenta English, que entonces vivía en St. John's, una ciudad de la región septentrional de Newfoundland, al abrigo de los vientos gélidos del Atlántico. Sus hermanos fueron acogidos por la familia y Carl se mudó con sus tíos a St. Patrick's Cove, un pueblecito de apenas 800 habitantes. "Fue muy duro separarme de ellos, pero al menos un hermano vivía en St. Patrick y con otros coincidía en el colegio", explica.

Fue en aquella aldea donde Carl comenzó a jugar al baloncesto. Construyó con su hermano un aro y lo colgaron en una pared de la casa. Allí anotaba sus primeras canastas, que intentaba después repetir en su escuela, la Fatima Academy, donde conoció a su mujer. El centro aún muestra orgulloso en su página web la foto del jugador canadiense. "Pero sólo empecé a jugar seriamente al baloncesto con 12 años, en el instituto St. Thomas Acquine, de Oakland, cerca de Toronto", explica English, que señala especialmente la figura de su entrenador Pike. "Él fue quien más me apoyó para convertirme en jugador profesional", recuerda.

Tras completar los estudios secundarios, los ojeadores escolares sabían que English tenía un talento especial para el baloncesto. Le ofrecieron una beca en la Universidad de Hawai, donde Carl, en su primer año, sufrió una lesión que le tuvo parado todo su primer curso universitario. Y a aquel infortunio se le sumó una nueva desgracia; en el primer verano que regresaba a St. Patrick's para visitar a su familia adoptiva, su tío fallecía delante de sus narices cuando regresaban juntos de pescar. "Fue un ataque al corazón. No pude hacer nada para salvarlo", se lamenta.

English remontó aquel nuevo golpe del destino. Regresó a la Universidad y sus brillantes actuaciones le convirtieron en una pieza codiciada para el draft de la NBA en el verano de 2003. "Reservé un restaurante para seguir la elección con mi familia y mis amigos", asegura el escolta, que esperaba ser elegido en la primera ronda. Pero no fue así. Y su nombre tampoco apareció en la segunda. English estaba fuera de la NBA. Pero no desesperó. "Estudié mis opciones y decidí quedarme en la NBDL [la Liga de Desarrollo] porque pensé que algún equipo podría repescarme".

Pero no llegó aquella llamada. Y dos años después se marchó a Europa. Jugó una temporada en Italia, en la Virtus, y después recaló en el KK Zadar, croata, donde su juego acabó de madurar. Promedió 20 puntos en la temporada 2006-07, lo que le valió un pasaje a la ACB para jugar en el Gran Canaria. "Le había seguido ya en las Summer Leagues de la NBA", afirma Himar Ojeda, el secretario técnico del Kalise, que decidió ficharlo después de saber que terminaba su contrato en Croacia. "Aparte de su calidad, era un jugador que conocía el baloncesto europeo y no tendría problemas de adaptación". English le dio la razón desde el primer día. En su estreno con los canarios, anotó siete triples. Y terminó su primer año siendo el máximo anotador del equipo.

Este verano tuvo ofertas, pero ninguna (sonó Unicaja) le arrancó de Canarias. "Me temo que si los grandes tenían alguna duda sobre él... se les habrá disipado ya", comenta Ojeda; "el año pasado tiraba demasiado. Desesperaba a muchos. Ahora asiste más a sus compañeros. Pero sigue siendo el dueño del último tiro".

El jugador, que acaba su contrato en junio, dice que aún sueña con jugar en la NBA. "Es el objetivo para el que trabajo duro a diario", dice English, cuya vida puede servir de ejemplo a quienes buscan excusas en su pasado para justificar su destino. "Se puede superar cualquier cosa siempre que pongas empeño y enfoques tu mente hacia ello", afirma.

martes, 23 de septiembre de 2008

CONCIENCIACIÓN Y APOYO SOCIAL EN LOS TRASTORNOS PSICOLÓGICOS: ALGUNAS REFLEXIONES.



¿Es la sociedad tolerante y comprensiva con aquellas personas que padecen trastornos psicológicos? ¿Otorgamos hoy un mayor valor a la salud mental que hace unos años? ¿Seguimos considerando un tabú el acudir a un psicólogo? Aunque la evolución es claramente positiva hacia una paulatina concienciación sobre la importancia de nuestra salud mental - algunos estudios apuntan a que al menos un 25% de la población ha sufrido o sufrirá un trastorno psicológico a lo largo de su vida- todavía son muchas las personas afectadas que conviven con la absoluta incomprensión de los miembros su nucleo familiar, social y laboral. Personas que no solo luchan día a día contra sus sintomas, sus miedos y sus desesperanzas, sino que cargan con la indiferencia y a veces el desprecio de aquellos que les rodean.


Por mi experiencia profesional puedo decir que no son pocos los casos en los que el "paciente" se encuentra incompredido por sus allegados más cercanos. Y que estos, por desconocimiento o por falta de empatía, pueden llegar a "minimizar" e incluso hasta "ridiculizar" las dificultades por las que pasan estas personas. No entienden, no comprenden, lo que supone una trastorno de este tipo. Quitar hierro a los problemas en según qué situaciones puede ser una buena estrategia; negarlos y mirar para otro lado cuando hablamos de salud mental es un craso error. Esto más que ayudar, puede empeorar las cosas. El uso desafortunado de expresiones como "tú lo que tienes es mucho cuento" ó "a ti lo que te hace falta es mano dura" se convierte en una losa pesada para quien se encuentra a merced de una sintomatología de tipo depresivo o ansioso. Porque negar un problema es negar su solución. Porque no hay nada que moleste más una persona que se sufre que el que "banalicen" su sufrimiento.


La consecuencia de esta negación por parte de quienes se supone son las personas que más se preocupan por tí añade angustia a una situación de por sí complicada, a la par que agudiza la sensación de desesperanza y dispara los niveles de estrés. Y entonces es cuando aparece el sindrome del "bicho raro". Estas personas terminan sintiendose como islas en medio de una sociedad donde todo, aparentemente, funciona mecanicamente, y donde rige la ley de la selva, la del más fuerte, un lugar donde se penaliza la "debilidad" y no hay lugar para el fracaso. ¿Dónde estoy yo entonces? ¿Podré sobrevivir en este mundo si soy incapaz de salir a la calle, si me da pánico subir a un ascensor, si me paso el día llorando? ¿Por qué me pasa a mí?. Aparecen entonces sesgos cognitivos, pensamientos distorsionados que ahondan en la sensación de ineficacia y que minan nuestra autoestima. Es la pescadilla que se muerde la cola.


No hay forma más eficaz y rápida para hundir a un depresivo o un obsesivo compulsivo (añadid cualquier trastorno psicológico), que la indiferencia y la incomprensión de quienes por cercanía, deberían ejercer un incondicional apoyo. Los psicólogos conocemos la importancia del apoyo social porque se ha demostrado que es uno de los principales factores que protege frente al estrés. Esto lo podemos ver, por ejemplo, en el hecho de que estadísticamente hay más prevalencia de trastornos emocionales en solteros y separados (personas que viven solas) frente a personas casadas o con relaciones estables (viven en pareja). Relacionarse afectivamente con los demás, sentirnos plenos en nuestras relaciones y tener una red social de contactos es el mejor medicamento para prevenir el estrés. La ausencia de este apoyo en la familia, en los amigos, en el entorno social o laboral, es una desventaja, cierto. Pero esto no es definitivo.


Me gusta trabajar partiendo de la base de que el paciente, aún siendo deseable la presencia de factores facilitadores como el apoyo familiar, no necesita más que una cosa: su voluntad para salir de las dificultades y la determinación para acudir a una ayuda profesional que le oriente en este cometido. Una terapia que pusiese el peso de la recuperación en factores externos, aquellos que no dependen de uno mismo, sería una terapia fracasada, pues no podemos controlar el cúmulo de situaciones que nos acontecen en la vida. El dolor por la incomprensión de la familia, el coraje de sentirse despreciado por unos amigos que no te entienden, puede ser un buen punto de partida si aprendemos a canalizar nuestros sentimientos para convertirlos en retos. Debemos procurar, ante todo, educarnos en una afectividad independiente para nunca depender de los demás para sentirnos bien. Nuestro bienestar depende de nosotros mismos, y solo de nosotros mismos. El ser humano siempre puede elegir como sentirse ante una determinada situación o circunstancia. Siempre. Ser conscientes de esto es un objetivo vital para todos nosotros.


La clave de nuestra recuperación está entonces en nosotros mismos. En sacar a relucir nuestras fortalezas, aunque estén tan escondidas que parezca que no están. En trabajar nuestras creencias, nuestras formas de vida, el modo en que pensamos, en que evaluamos las situaciones, la manera de encarar los problemas, nuestra filosofía de vida. Crecer de dentro hacia fuera. Ser felices por el hecho de ser quienes somos, aceptándonos incondicionalmente y aceptando incondicionalmente a los demás. Cambiando lo que se pueda cambiar, aceptando lo que no tiene remedio. Un cambio profundo y duraredero que nos permita vivir sin la neurosis y sin la espada de Damocles continuamente sobre nosotros.


Un ama de casa depresiva enganchada a la medicación, un joven que tiene pánico a los exámenes y fracasa en sus estudios, un empresario abrumado por el estrés incapaz de levantarse de la cama, un obsesivo compulsivo que teme contaminarse y que vive atormentado por sus pensamientos, un anciano con problemas de sueño.... Personas que sufren, que tienen problemas serios, que no tienen "cuento" ni se inventan "historias"; personas que merecen todo nuestro respeto y consideración. Porque la salud, sin salud mental, no es salud. Porque nadie es inferior por padecer un trastorno psicológico; porque no hay que avergonzarse. Porque todos merecemos vivir un poquito mejor y ser felices dentro de nuestras posibilidades, que son muchas aunque cueste reconocerlas.


Desde aquí quiero homenajear a todas aquellas personas que sufren un trastorno psicológico. No os rindáis nunca. Digan lo que os digan, aunque os humillen, aunque os degraden, aunque os infravaloren. Por muy larga que sea la tormenta, el sol siempre vuelve a brillar entre las nubes. No lo olvidéis.


Mucho ánimo.

Video: Campaña de la Junta de Andalucía para concienciar a la población sobre la importancia de la salud mental.



lunes, 1 de septiembre de 2008

BIENVENID@ AL BLOG DE LA WEB TU APOYO PSICOLÓGICO.COM



















Bienvenid@s al blog de http://www.tuapoyopsicologico.com/, un espacio donde compartiré con vosotros reflexiones, comentarios e inquietudes relacionadas con el mundo de la psicología.


Trataremos cuestiones sobre salud mental, psicología, crecimiento personal, psicopatología, y así una infinidad de temas que a buen seguro despertarán vuestro interés. Además os colgaré noticias, documentos y estudios para vuestra información y conocimiento. Podréis participar con vuestros comentarios y aportaciones. En definitiva, espero que este lugar os sea agradable e interesante, tanto como para asomaros por aquí de vez en cuando. Pondré todo mi empeño en ello.

Siempre serás bienvenido a este lugar. Bienvenid@.

PD: os dejo el video de una de mis canciones favoritas. Espero que os guste.