miércoles, 10 de diciembre de 2008

LA RISA, TRATAMIENTO EFICAZ PARA EL DOLOR Y EL ESTRÉS


La risa, tratamiento eficaz para reducir el dolor y estimular el sistema inmune



Activa más de 300 músculos, faciales y corporales.


El cerebro no distingue la espontánea de la provocada.




Los profesionales de la salud reconocen cada vez más la importancia de la risa no sólo sobre el estado mental, sino también como una buena estrategia para reducir el dolor, estimular el sistema inmune y promover el bienestar en los pacientes.

Desde hace mucho se sabe que un par de carcajadas reducen el estrés, alivian las preocupaciones y elevan el ánimo. Pero ahora, quienes utilizan la risa como herramienta terapéutica, se han empeñado en demostrar sus propiedades curativas.

Aunque existen distintos tipos de risa, el cerebro no distingue la fingida de la espontánea“Hay que incorporar la risa a nuestras vidas y a la práctica profesional sanitaria”, es la principal conclusión de un artículo publicado en la revista Medicina Clínica en el que Ramón Mora y Maria Cruz García, de la Red Española de Investigación en Ciencias de la Risa (REIR), revisan su valor terapéutico.

Según ellos, aunque existen distintos tipos de risa, el cerebro no distingue la fingida de la espontánea, por lo que se puede trabajar este fenómeno y así aprovechar sus múltiples ventajas. Para eso basta con poner en práctica ejercicios, técnicas y actividades (individuales o en grupo) para favorecer la desinhibición previa a la risa.

"Preparamos a grupos de enfermeras, médicos y personal sanitario. Ya hay universidades que hacen trabajos específicos con talleres de risoterapia", cuenta García. Así ha surgido la Organización Mundial de la Risa, con sede en Barcelona, y se ha creado la Red Española de Investigación de Ciencias de la Risa (REIR), cuyo objetivo es llevar a cabo un ensayo riguroso y de gran envergadura para corroborar científicamente que la risa debe tomarse en serio.

Beneficios de la risa:

Es un ejercicio muscular, ya que activa más de 300 músculos, tanto faciales como corporales, como los abdominales y el diafragma. Al poner en movimiento el diafragma, origina un masaje interno que facilita la digestión.

Estimula el bazo, y de esta forma se eliminan toxinas del organismo.

Actúa sobre la respiración, dilata los bronquios y aumenta la capacidad respiratoria. Así se oxigena mejor el cuerpo y se revitaliza.


Reduce la hiperreactividad bronquial en pacientes asmáticos.

Es un estimulante cardiovascular, disminuye la tension arterial y produce activación de la frecuencia cardíaca. Es bueno para combatir problemas cardiovasculares.


Tiene un efecto neuroquímico. La risa libera a nivel cerebral endorfinas, neurotransmisores que actúan contra el dolor y generan sensación de placer. También aumenta la serotonina (un antidepresivo) y disminuye el cortisol (sustancia ligada con el estrés).

A nivel psicológico, es una emoción terapéutica y sana, ligada al bienestar y a la sensación de disfrute y placer.

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viernes, 5 de diciembre de 2008

EL EFECTO CONTAGIOSO DE LA FELICIDAD



Un estudio científico demuestra que tener amigos felices aumenta las posibilidades de serlo uno mismo. Los investigadores analizaron datos de 5.000 personas durante 20 años

EFE AINHOA IRIBERRI - MADRID - 05/12/2008 08:00


La filosofía, la sociología y otras disciplinas llevan siglos intentando desvelar las claves de la felicidad, ese estado al que aspira la humanidad y del que, no obstante, no existe una definición consensuada.

Aunque aún no se ha conseguido la fórmula mágica que garantice la felicidad, sí se sabe que hay factores que influyen en la misma, desde el estatus económico, hasta la salud y la situación sentimental, pasando por las decisiones que se toman cada día.

"La felicidad se esparce más fácilmente que la tristeza" Un trabajo publicado hoy en British Medical Journal (BMJ) desvela un nuevo factor que tiene una influencia directa en la posibilidad de un ser humano para ser feliz: la felicidad de los que le rodean, y no sólo de estos, sino también de los que se relacionan con ellos.

El resultado de la investigación lleva a una conclusión rompedora –en palabras del psicólogo de la Fundación Británica del Corazón Andrew Steptoe y la epidemióloga de la Universidad de Michigan (EEUU) Ann Arbor, autores del editorial que acompaña a la publicación del trabajo–: la felicidad es contagiosa.

Los autores del trabajo son dos viejos conocidos en el campo del análisis de las redes sociales. El profesor de Ciencias Políticas de la Universidad de California en San Diego James Fowler y el de Sociología en la Universidad de Harvard (ambas en EEUU) Nicholas Christakis analizaron a 4.739 individuos durante 20 años –de 1983 a 2003–. Se trataba de parte de la segunda tanda de participantes en uno de los ensayos clínicos más multitudinarios, el Framingham Heart Study, que vigila la salud de más de 4.500 personas y sus descendientes desde 1948 y que ha logrado grandes conocimientos sobre las enfermedades cardiovasculares.

Percepción personal


Los autrores del estudio son expertos en redes sociales Entre las múltiples preguntas que tuvieron que responder, los participantes se sometieron a pruebas para medir no sólo su felicidad, sino su percepción sobre la felicidad de sus familiares y amigos. Pero ¿cómo cuestionar sobre algo para lo que no existe una definición consensuada? En conversación telefónica, Fowler reconoce a Público que la definición de felicidad es “algo personal; cada uno tiene la suya” pero defiende la metodología utilizada en su trabajo.

En éste, la felicidad se midió según la escala para la depresión del Centro para los Estudios Epidemiológicos (CES-D) que define como feliz a alguien que contesta afirmativamente a cuatro supuestos: si tiene esperanza en el futuro, si es feliz, si disfruta de la vida y si siente que es tan bueno como otras personas.

Los resultados de la investigación dejan claro que las personas felices tienden a entrar en contacto entre ellas. Una persona es más proclive a la felicidad si alguien directamente conectada a ella lo es. Pero si el feliz es un amigo de esta persona, sus posibilidades también aumentan y así hasta el tercer grado (es decir, un amigo de un amigo).

También la tristeza


El número de relaciones felices también influye en la propia felicidad. Cada alter-ego (como se denomina a las relaciones en el estudio) feliz aumenta la posibilidad de que el ego lo sea en un 9%. Eso sí, los amigos tristes también influyen y por cada uno infeliz las posibilidades de lograr la felicidad disminuyen un 7%. “La buena noticia es que la felicidad se esparce más fácilmente que la tristeza”, resalta Fowler.

En el estudio también se explica que la felicidad de los compañeros de trabajo no demostró tener efecto en la de los sujetos analizados “Creo que es porque en el trabajo se mezcla el compañerismo con la competitividad y lo que para uno puede ser motivo de alegría, para otro lo es de tristeza”, subraya Fowler.

Otro dato que se desprende del estudio es que la cercanía física es determinante a la hora de contagiar la felicidad. De hecho, los amigos que viven a más de tres kilómetros influyen menos en este sentimiento que los más cercanos. En este sentido, los vecinos de la casa de al lado influyen más en la felicidad que los que viven en el mismo edificio.

A la pregunta de si la gente que vive en grandes ciudades tiene menos posibilidades de ser feliz que los que viven en pueblos pequeños, el investigador responde: “Probablemente, sí”.

Es importante la posición que se ocupe dentro de la red social Otro dato que influye en la felicidad es lo posicionado que se esté en la red social. Explica Fowler que estar en el centro de ésta –es decir, no sólo tener muchos amigos, sino que estos sean amigos de amigos– es un predictor de la felicidad. De hecho, mejorar respecto a la centralidad de la posición que se ocupa en la red social es un indicador de un aumento en la felicidad del encuestado.

En una época en que Internet ha sustituido, o al menos complementado, muchas de las relaciones personales, Fowler considera que muchos de sus hallazgos se pueden aplicar, a pesar de la lejanía física, a los contactos virtuales, aunque este aspecto no ha sido incluido en el trabajo. El profesor adelanta a Público los resultados de un trabajo aún no publicado: “En un estudio con 100 personas, descubrimos que los usuarios de Facebook que mostraban una foto sonriente en su perfil estaban mejor conectados que los que tenían una foto seria”.

CLAVES

1. Posición en la red
Tener una posición central en la red significa que, además de contar con muchos amigos, varios provienen de otros amigos. Mejorar en dos puntos la centralidad en la red social incrementaba en un 14% las posibilidades de ser feliz.

2. Número de amigos
Cada amigo feliz incrementa las oportunidades de felicidad en un 9% y cada ‘alter - ego’ infeliz las disminuye en un 7%.

3. Cercanía
Si un amigo que vive a menos de 1,6 kilómetros llega a ser feliz, aumentan las posibilidades de adquirir este estado un 25%.

4. Sentimiento mutuo
La felicidad de un amigo influye mucho más si ambas partes de la relación se consideran amigos. En este caso, las posibilidades de ser feliz aumenta un 63% .

5. Familia y vecinos
Cuando un miembro de la pareja es feliz las posibilidades de que el otro esté contento se incrementan en un 8%. Los hermanos que viven cerca aumentan las oportunidades de felicidad en un 14% y los vecinos de la casa de al ladom en un 34%.

6. Sexo
Las amistades del mismo sexo influyen más en la felicidad que las del sexo opuesto .


La red social también afecta al tabaquismo y la obesidad

El dicho “dime con quién andas y te diré quién eres” se podría convertir en “dime con quién andas y te diré si dejas de fumar” o a “dime con quién andas y te diré si engordas”, según los resultados de los dos trabajos previos de los autores de la investigación publicada hoy en BMJ.

Antes de concluir que la felicidad era contagiosa, Christakis y Fowler estudiaron a más de 12.000 personas del multitudinario Framingham Heart Study (el mismo ensayo del que han sacado a los participantes del último trabajo) para analizar hasta qué punto las redes sociales influían en la decisión individual de dejar de fumar o en la tendencia a convertirse en obeso, dos fenómenos que han crecido significativamente en los últimos años en EEUU.

Los resultados de los trabajos se publicaron en una de las revistas médicas más prestigiosas, New England Journal of Medicine (NEJM), una garantía a la investigación de los dos cinetíficos, que se añade al prestigio de las universidades donde trabajan (California en San Diego y Harvard, ambas en EEUU). El primero de los estudios se publicó en NEJM en julio de 2007 y analizaba los cambios en la prevalencia de la obesidad en 12.067 personas. Según los resultados de la investigación, no sólo las relaciones sociales directas influían en el riesgo de una persona de llegar a ser obeso; también lo hacían los amigos de amigos.

Este fenómeno no podía atribuirse a una mayor afinidad sentimental entre obesos (es decir, a que estos tiendan a juntarse entre sí), sino a la importante influencia de amigos y parientes en este campo. Así, las posibilidades de ser obeso se incrementan en un 57% si se tiene un amigo que haya alcanzado ese estado en un determinado lapso de tiempo. Si se trata de la pareja, el riesgo aumenta en un 37%.

El segundo de los trabajos –publicado en mayo de este año– analizaba la influencia de las redes sociales en la decisión de dejar de fumar. Las conclusiones desvelaban que, aunque la prevalencia del tabaquismo se había reducido en más de la mitad en las últimas décadas, los fumadores tendían a permanecer agrupados, lo que desvelaba que era más común dejar de fumar en grupo.

Según los datos del estudio, el hecho de que la pareja de un fumador abandonara el hábito reducía las posibilidades de éste de fumar en un 67%. Las mismas disminuían un 25% si era un hermano el que abandonaba el tabaco, y un 36% en el caso de un amigo. Los compañeros de trabajo, sobre todo en empresas pequeñas, también influían.

lunes, 1 de diciembre de 2008

"LO QUE SOY YO ES LO QUE IMPORTA"




Ana, profesora de NY, decidió honrar a sus alumnos de secundaria, diciéndoles la importancia que cada uno tenía. Usando un procedimiento desarrollado por Helice Bridges, la profesora llamó uno a uno de sus estudiantes al frente de la clase. En primer lugar les dijo como cada estudiante había influido en ella y en la clase. Luego obsequió a cada uno de ellos una cinta azul impresa con letras doradas que decían:

"Lo que yo soy, es lo que importa"

Más tarde esta maestra decidió llevar este proyecto a la comunidad, para ver que clase de influencia tendría en ella. Dio a cada uno de sus estudiantes otras tres cintas, y les dijo que fueran e hicieran conocer a otros esta ceremonia de reconocimiento personal. Entonces tendrían que hacer un seguimiento de los resultados, ver quienes honraron a la clase la semana siguiente. Uno de los chicos de la clase fue a donde un joven ejecutivo de una compañía cercana, y le reconoció por haberle ayudado a planificar su carrera. Colocó una cinta azul en su camisa, y luego le dio otra de las cintas.

- Estamos haciendo en la clase un proyecto sobre reconocimiento -le dijo- y nos gustaría que usted busque a alguien quien admire para que le dé una de las cintas azules, y la otra para que esa persona haga lo mismo con alguien más, a fin de mantener esta ceremonia en marcha. Una vez hecho esto, por favor, infórmeme que sucedió.

Más tarde, ese mismo día, el joven ejecutivo fue a ver a su jefe, quien a propósito tenía fama de ser un individuo gruñón y de mal humor. Lo hizo sentar y le dijo que lo admiraba profundamente por ser un genio creativo. El jefe se sorprendió. El joven ejecutivo le preguntó si aceptaría la cinta azul como regalo, y le pidió permiso de colocársela en el pecho.



- Seguro, hazlo -le contestó su sorprendido jefe-.

El joven ejecutivo tomó la cinta azul y la colocó en el saco del jefe, sobre su corazón.



- ¿Me haría un favor?, le dijo mientras le daba la última cinta, quisiera tomar esta cinta extra, y darla como prueba de admiración a alguien más, el chico que me dio estas cintas está llevando acabo un proyecto de su escuela. Queremos mantener en marcha esta ceremonia de reconocimientos, y ver como afecta a las personas.

Esa noche el jefe llegó a su casa, se dirigió a su hijo de catorce años de edad y se sentó con él.



- Hoy me sucedió algo increíble, le dijo. Estaba en mi oficina cuando uno de los jóvenes ejecutivos entró, me dijo que me admiraba y me dio una cinta azul por ser un genio creativo.

Después la puso en mi saco, sobre mi corazón, esta cinta azul que dice "Lo que yo soy, es lo que importa". Me dio una cinta extra y me pidió que encontrara a alguien más a quien reconocer. Mientras manejaba a casa esta noche, empecé a pensar a quien honrar con esta cinta, y pensé en ti. Quiero darte este reconocimiento. Mis días son realmente agitados y cuando llego a casa no te presto mucha atención. A veces te grito por no sacar buenas notas en el colegio, y por tener tu dormitorio hecho un desastre, pero esta noche quiero sentarme contigo aquí y hacerte saber que tú eres importante para mí. Tú y tu madre son las personas más importantes de mi vida. ¡Eres un gran chico y te quiero!

El sorprendido muchacho comenzó a sollozar, y no pudo contener las lágrimas. Todo su cuerpo se sacudió.

- Papá, le dijo llorando y mirándolo firmemente, estaba planeando suicidarme mañana porque pensaba que tu no me querías. Pero ya no necesito hacerlo!

Jack Canfield.