miércoles, 30 de septiembre de 2009

LA PSICOTERAPIA A TRAVÉS DE INTERNET AYUDA A LA RECUPERACIÓN DE PACIENTES DEPRIMIDOS


La psicoterapia a través de Internet es eficaz contra la depresión, tal y como acaba de demostrar un nuevo estudio que ve la luz en la revista 'The Lancet'. De hecho en los últimos años se ha desarrollado material de autoayuda específico sobre esta terapia, que incluye programas informáticos interactivos.

Los autores del trabajo liderados por David Kessler, del Centro Nacional de Investigación de Atención Primaria en la Universidad de Bristol, estudiaron a 119 enfermos que han participado en el grupo de intervención con psicoterapia 'online'. Junto con otros 148 pacientes que formaron el grupo control, fueron reclutados de 55 centros de Atención Primaria de Londres, Bristol y Warwickshire.

Un tercio era mujer, con una media de edad de 35 años. "El grupo de intervención recibió la terapia tradicional más la psicoterapia a través de Internet con un experto en cada sesión, mientras que los que formaron el control siguieron los cuidados normales, mientras esperaban ocho meses a recibir la terapia cognitiva por ordenador", determina el estudio.

La psicoterapia en la Red se administró en 10 sesiones de 55 minutos cada una, a través de mensajes de texto y se prolongó en determinados casos durante 16 semanas. "Un total de 113 de los participantes del grupo de intervención y 97 del control completaron los cuatro meses de seguimiento", aclaran los investigadores.

Así, un 38% de los que la siguieron se recuperó de la depresión en comparación con el 24% de los que recibieron la fórmula tradicional. A los ocho meses, la proporción de pacientes que se había 'curado' en el primer grupo era de un 42% frente al 26% del segundo.

"La terapia cognitiva del comportamiento 'online' en tiempo real con un terapeuta ofrece la flexibilidad y responde al 'cara a cara' de este tratamiento y es apropiada para las personas con síntomas severos", concluyen los autores. Y no sólo. Permite, también, un acceso más equitativo al tratamiento "además de proporcionar un servicio en aquéllas zonas donde no está disponible".

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jueves, 10 de septiembre de 2009

CÓMO SOBREVIVIR AL ESTRÉS ESCOLAR DE LOS NIÑOS ANTE EL REGRESO A LAS CLASES



No tratar a tiempo los miedos e inseguridades de los menores, puede generar trastornos de aprendizaje.

Los padres no son los únicos que se estresan preparando el regreso a clases. Para los niños tampoco es divertido. Y aunque son muchos los pequeños que se toman las cosas con calma y disfrutan el inicio del ciclo escolar, la gran mayoría puede enfrentarse a un difícil período de adaptación.

El estrés en los menores aparece «cuando las exigencias de la vida diaria superan los recursos con que se cuenta», asegura Bibiana Infante Cano, directora del centro Supera Psicólogos.

La especialista añade que es necesario identificar a tiempo las situaciones de estrés escolar a fin de evitar los trastornos emocionales que puede desencadenar como depresión, ansiedad, tristeza, problemas de conducta, déficit de atención y psicosis.

De ahí que, durante los primeros días del ciclo, los padres deben estar atentos a los cambios de conducta de los niños. La doctora en psicología, Blanca Castro Valdivia, puntualiza que no es difícil darse cuenta porque los síntomas del estrés escolar son muy comunes: irritabilidad, angustia, somnolencia, tristeza, estreñimiento, falta de apetito y apego exagerado por ciertas personas.

«Es normal que los primeros días los niños se muestren más excitables e inquietos o presenten dificultad para conciliar el sueño», asegura Castro y añade que la tarea de los padres es favorecer la adaptación al nuevo ciclo mostrándose solidarios con los niños e involucrándolos en los preparativos.

En el caso de los niños que acuden por primera vez al cole, el período de adaptación puede ser más difícil. «Lo normal es que, si el alumno está bien y el ambiente que lo recibe es sano, el período de adaptación tarde entre 10 y 15 días, como máximo», comenta María Jesús Buceta Pouso, especialista en pedagogía. Si pasado ese tiempo el niño sigue sin querer ir al colegio, lo mejor es acudir con un experto.

El estrés escolar puede generar miedo e inseguridades que «inhiben toda capacidad de aprender y merma los recursos que el alumno pueda poner en marcha», asegura la pedagoga.

Ante todo, calma

El tedio de los niños ante el regreso a clases puede resultar molesto para los padres, pero no deben perder la calma. Si los mayores se enfadan y actúan agresivamente, los niños se estresan aún más.

Regañar o castigar a los pequeños por no querer ir al cole no es la solución. Lo mejor es relajarse y platicar con ellos para que puedan expresar qué es lo que les molesta. Escuchar a los hijos es de vital importancia para enfrentar el estrés. «Los padres deben entender que los niños están irritables y muestran problemas de conducta», dice Castro.

Perder el control genera en los pequeños un estrés aún mayor y se sienten impotentes al no tener la compresión de sus progenitores.

Los especialistas en psicología y educación sugieren afrontar los primeros días de clase con mucha tranquilidad, tolerar la actitud de los pequeños e intentar que se sientan apoyados en esta nueva etapa de su vida.

Diez recomendaciones para los padres


1. Los padres deben estar atentos a los cambios sutiles del comportamiento del niño que puedan reflejar ansiedad.


2. Es importante identificar el origen del estrés. Algunos de los factores más comunes son las altas expectativas respecto al rendimiento escolar, tanto en la escuela como en la casa, así como tareas excesivas, baja autoestima del niño y el acoso escolar.


3. Los padres deben participar con los niños en la realización de los deberes escolares, así como establecer un horario fijo y permitir períodos de descanso entre tarea y tarea.


4. Escuchar al niño con atención cuando exponga los problemas de la escuela y no tomar a la ligera lo que diga.


5. Si los padres se estresan, los niños también. Es importante levantarse con tiempo para que ir al colegio no se convierta en una actividad apresurada y agobiante por el poco tiempo con el que disponen.


6. Los niños más pequeños pueden llevar algún o bjeto que les resulta familiar y que le brinde seguridad, como el chupete, algún muñeco o su matita.


7. Es conveniente evitar las despedidas largas en el colegio.


8. Programar una incorporación progresiva a las rutinas de los deberes, el estudio y las actividades extra escolares, para que no empiecen con todo a la vez.


9. Mostrar a los niños una actitud entusiasta y alegre respecto a la escuela.


10. Acudir con un pediatra ante la presencia de cualquier malestar físico durante el período de adaptación. Si los síntomas se relacionan al estrés escolar, es importante consultar con un psicólogo.

LOS PSICÓLOGOS CREEN QUE LOS PADRES NO SABEN DETECTAR LAS DIFICULTADES DE SUS HIJOS


Psicólogos creen que los padres no saben detectar las "señales" de sus hijos


Madrid, 8 sep (EFE).- Los psicólogos consideran que en general los padres no saben detectar las "señales" que sus hijos envían sobre posibles conductas antisociales, y que además en muchos casos se convierten en "falsos abogados" de sus hijos.

El psicólogo Ángel Peralbo ha presentado hoy su libro-guía "El adolescente indomable", prologado por su colega María Jesús Álava Reyes, jefa del Centro de Psicología Clínica Álava Reyes, aunque la rueda de prensa se ha centrado en los sucesos ocurridos el pasado fin de semana en la localidad madrileña de Pozuelo, donde se produjeron violentos enfrentamientos entre jóvenes y policías.

Peralbo se ha mostrado contrario a que los adolescentes queden impunes tras los sucesos, porque "ellos tienen que aprender a reparar el daño causado a través de trabajos educativos e incluso de acciones de conciliación con las víctimas".

Además, ha destacado que lo mejor es prevenir estos sucesos y en ello los padres tienen el rol preponderante; "cuando un adolescente deja de hacer lo que habitualmente hacía, los padres deben observar cuidadosamente porque podría tratarse de alguna señal de crisis".

Por su parte, la psicóloga Álava Reyes sostiene que lo ocurrido en Pozuelo debe hacer reflexionar a los padres, educadores y sociedad en general, para poder ser realistas sobre el tema, pues existen muchos casos de "padres desesperados" que se sienten incapaces de poner límite a sus hijos de tres, cuatro y cinco años.

Los psicólogos coincidieron en que los adolescentes deben asumir las consecuencias de sus actos, más aún si se trata de hechos que trasgreden el orden social, y que los medios de comunicación deben asumir su responsabilidad, pues se están creando muchos antihéroes o referentes negativos.